La pasión por el fútbol a veces juega en contra y nos lleva a tomar decisiones apresuradas. En el posteo anterior, hemos visto cómo un jugador puede ser odiado y luego alabado en cuestión de segundos.

En esta segunda entrega, tenemos las recientes novedades de un personaje oculto en materia del soccer nacional.

Hace poco, ante la renuncia de Miguel Micó como entrenador de Racing Club de Avellaneda, surgió la figura de Claudio Cristofanelli como reemplazo de emergencia.


Recordemos que Racing está en un momento muy delicado históricamente, ya que se encuentra en
zona de promoción, la antesala al descenso. Es decir, la antesala a la muerte en términos-pelota.

Lo peor es que no encuentra el juego –tampoco el “fuego”, valga el juego de palabras- necesario para cumplir con el objetivo de esquivar esta tensa situación. Y para colmo de males, la gerenciadora Blanquiceleste S.A. que se hizo cargo tras la quiebra del club sólo logra exasperar los ánimos de los hinchas con decisiones que sólo llevan a la controversia.

Bueno, volvamos a lo nuestro…Cuando surgió la noticia de la renuncia de Micó, muchos se habrán preguntado quién fue este Cristofanelli. Y otros tantos habrán recordado con una sonrisa más que irónica la imagen del rubicundo mediocampista por los céspedes nacionales.

De por sí, dedicarle un espacio a este hombre -que no parece ser fundamental en lo que a historia del fútbol respecta- suena a sorpresa. Sin embargo tengo quizás tres motivos que me llevaron a hacerlo.

El primero: Ni bien se anunció la asunción de Cristofanelli como DT de Racing, pensé en los posibles títulos que saldrían en la tapa de aquel buen diario deportivo que alguna vez supo ser genial. Estamos hablando del diario Olé (www.ole.com.ar). Por citar unos ejemplos curiosos, pensé que si Cristofanelli “hacía ganar” al equipo contra Vélez Sarsfield, el encabezado sería algo así como “Gracias a Cristo” o “Esta es la luz de Cristo”. Suena a chiste, pero es así. Y por suerte el equipo empató y ahorró títulos previsibles.

El segundo: De chico me gustaba ver fútbol por televisión y divertirme en sus múltiples variantes (videojuegos, diarios, revistas, hasta incluso autodefinidos orientados hacia el fúbol y nada más: quien sabe bien, recordará la genial Cruci-fútbol en el que casi siempre tenías que poner a Hermes Desio en tal casilla).

Es justo en ese momento de mi vida cuando descubrí que Canal 9 transmitía, si no me equivoco, partidos del antiguo Nacional B en donde las canchas eran salvajes y el balompié argentino era menos mediático.

Esto curiosamente coincidía con la llegada de la eterna antítesis platense a la segunda categoría, año 1994. Y en esa tremenda disputa por llegar al primer estrato futbolístico de nuestra liga, el Estudiantes de Russo-Manera arrasaba con un equipo que, mal que me pese, tenía mucho juego en sus filas. Digamos solo unos nombres: J.S. Verón, Rubén Capria, J.L. Calderón, Edgardo Prátola, J. M. Llop, Carlos Bossio…

Bueno, la conexión surge cuando ese Estudiantes juega con un Atlético Rafaela muy bien armado. Ante los relatos de Atilio Costa Febre, me quedo mirando como un tipo rubicundo y de nombre bíblico lleva al equipo de la mano, jugando de diez. Ese tipo, obviamente, era el señor Claudio Cristofanelli.

Quién iba a pensar que, una década y monedas más tarde, se iba a encontrar dirigiendo a Racing. Misterios de la vida, le dicen.

El tercero: Cristofanelli, para decirlo lo más sencillamente posible, es uno más de ese eterno conjunto de jugadores relegados. Esos jugadores que pasaron sin pena y sin gloria por las canchas, pero que por x razón nos caían algo simpáticos, ya sea por su juego, su apellido o por alguna situación extra que haga de él un mito de culto para los amantes del fútbol.

El primer punto es que Cristofanelli tiene un apellido bíblico y con eso podríamos hacer miles de chistes pero alentándolo: alguien se imagina a un hincha coreando a viva voz “Cristoooo, Cristooo!”. Sería más que asombroso ver que el enviado de dios reencarna en un diez de mala muerte y de poca gloria en el césped jugando para La Crema.

El segundo punto es que Cristofanelli nunca jugó en un equipo GRANDE, sólo en algunos que siempre aspiraron a integrarse a ese club selecto y cayeron en el intento.

Veamos: Ferrocarril Oeste, Huracán, Unión, Atlético Rafaela. Eternos teams outsiders y sufridos, como lo es mi querido Gimnasia y Esgrima La Plata –sí, no tengo miedo a decir que mi club es de los más sufridos y por eso el amor del hincha aumenta en un 50% más que en otros casos-.

Por lo tanto, Claudio Cristofanelli merece ser reconocido como un tipo que, sin ser descollante, intentó.

Hace poco tuvo su día más glorioso, se hizo cargo de Racing. Y por más que el sueño durara un partido (el mismo J.M. Llop que lo enfrentara en una cancha hoy lo reemplaza para buscar lo imposible: salvar a Racing del descenso) ¿quién le quita lo bailado?

El capricho y la pelota

abril 10, 2008

BIENVENIDOS A OFFSIDE CAPRICHOSO. DEMÁS ESTÁ DECIR QUE LO QUE SE VERÁ EN ESTE BLOG SERÁ MATERIAL RELACIONADO CON EL FÚTBOL, ESTE DEPORTE TAN INCREÍBLE.

PARA COMENZAR, EL PRIMER POSTEO TIENE QUE VER CON UNO DE LOS CONCEPTOS DE LA PÁGINA. ESTE TEXTO YA HA SIDO VERTIDO EN OTRO DE MIS SITIOS, WWW.FOTOLOG.NET/TEEM, PERO ES IDEAL PARA INAUGURAR ESTE ESPACIO.

COMENCEMOS POR EL PRINCIPIO…

TODO EL MUNDO SABE DE QUÉ LA VA EL SOCCER HOY DÍA, EL DEPORTE MÁS HERMOSO DEL MUNDO. PERO POCOS LO ENTIENDEN.

MI META, DE CARA A LOS AÑOS FUTUROS, SERÁ TRATAR DE CUMPLIR CON ESE OBJETIVO DE COMPRENDER LA DINÁMICA DE LO IMPENSADO, COMO SI PATEAR UNA PELOTA DEPENDIERA DE UNA SIMPLE ESTADÍSTICA O DE UNA FÓRMULA QUE ASEGURE ALGO.

PERO NO, POR LO MISMO QUE REZA EL PÁRRAFO ANTERIOR, LO QUE “ENTENDEMOS” POR FÚTBOL ES SINÓNIMO DE CONTRADICCIÓN. Y VALGA LA REDUNDANCIA: DINÁMICA DE LO IMPENSADO.

POR ESO MISMO NO PODEMOS ASEGURAR NADA, NO TENEMOS CERTEZAS Y AHÍ ENTRA EN JUEGO LA IDEA DE QUE LA CIENCIA FUTBOLERA ES EQUIVALENTE A LAS CIENCIAS SOCIALES, CARENTES DE TEOREMAS QUE DEN UN RESULTADO ÚNICO.

PODEMOS DISCREPAR, HAY VARIABLES HASTA EN LAS MISMAS COORDENADAS CARTESIANAS, EJES X,Y,Z. PODEMOS VER QUE LA INCÓGNITA X PUEDA TENER DOS SOLUCIONES. PERO EN TODOS ESOS CASOS TAMBIÉN DEBEMOS AFIRMAR QUE LA RESPUESTA ES UNA SOLA. TANTO PARA LA INCÓGNITA A COMO PARA LA B, NO HAY OTRA SALIDA MÁS QUE UN SIMPLE NÚMERO QUE CIERRE Y QUE NOS VACUNE EL PARCIAL CON UN HERMOSO NUEVE CINCUENTA.

AHORA, EN EL DEPORTE EN QUE MARADONA HIZO LO QUE QUISO, PELÉ QUEMÓ REDES Y BECKENBAUER QUITÓ HASTA EL ROCÍO DEL PASTO (Y ME QUEDO CORTO, SI, PERO POR ESPACIO NOMÁS), NO HAY UNA ÚNICA SOLUCIÓN VALEDERA.

PENSEMOS EN LO MÁS SENCILLO: TORNEO ARGENTINO. APERTURA 2008. PARTIDO GIMNASIA Y ESGRIMA LA PLATA VS OLIMPO DE BAHÍA BLANCA. SOBRE EL TIEMPO DE DESCUENTO, UNA NEGLIGENTE (Y GROTESCA) FALTA DEL LATERAL IZQUIERDO FEDERICO DOMÍNGUEZ LE DA LA POSIBILIDAD AL MEDIOCAMPISTA DIEGO BARRADO DE CANJEAR UN PENAL POR EMPATE DE VISITANTE Y SABOR A GLORIA PARA UN CLUB CASI DESCENDIDO.

SEGUNDOS DESPUÉS, EL MISMO DOMÍNGUEZ, CRUCIFICADO VERBALMENTE POR MÁS DE MEDIA CIUDAD, SE ARRIMA AL BORDE DE CAL DEL ÁREA GRANDE DE OLIMPO, REMATA UNA PELOTA SIN RUMBO FIJO Y SELLA EL 3 A 2.

¿MÁRTIR O HÉROE? QUIÉN SABE… QUIÉN SABE ADEMÁS, QUE HUBIERA PASADO SI EXPULSABAN A LOS JUGADORES GIMNASISTAS QUE CODEARON A UN PAR DE OLIMPO. QUIÉN SABE, OTRA VEZ, QUE HUBIERA PASADO SI EL ARQUERO BAHIENSE JOSÉ RAMÍREZ NO IMPEDÍA LA VIOLACIÓN DE SU ARCO EN EL PENAL MALOGRADO POR EL DELANTERO URUGUAYO DIEGO ALONSO? MIL Y UNA VARIANTES Y NI ASÍ TENEMOS LA RESPUESTA ÚNICA Y SEDUCTORA QUE NOS TRANQUILIZA EN MEDIO DE UN MANOJO DE NERVIOS VOLCADOS AL CÉSPED O A LA FRÍA TEVÉ.

POR ESO, DE LAS CIENCIAS, LA FUTBOLÍSTICA ES LA MÁS COMPLEJA. Y CREO QUE NI CON TODO EL ESFUERZO DEL MUNDO – NI CON TODOS LOS CIENTÍFICOS DEL MUNDO-, JAMÁS PODREMOS ENTENDERLA.

Y EL DÍA QUE ESO PASE, LA VERDAD, NO VAMOS A ENTENDER NADA DE LO DEMÁS. POR ESO, VOY EN BÚSQUEDA DE ESA IMPERIOSA NECESIDAD.